PÚBLICO.ES / EFE - Madrid - 11/03/2008 08:23
Hace cuatro años, España lloraba. Una mezcla letal de fanatismo y ansias de dinero fácil se pusieron al servicio de la muerte y marcaron a fuego a una ciudad y a un país.
Cuatro años después de la matanza del 11-M y con los autores ya condenados, se rinde homenaje a las 191 personas que murieron en los trenes y al geo fallecido en Leganés apenas un mes después, tras el suicidio de siete de los autores de la matanza.
El monumento a los fallecidos erigido en la estación de Atocha ha servido de escenario para un acto, solemne y austero, presidido por los reyes.
No ha habido discursos, sólo 10 minutos en los que familiares y autoridades, entre ellas el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, han rendido homenaje.


No hay comentarios:
Publicar un comentario