lunes, 3 de marzo de 2008

Afgana y niña... ¡que Alá te proteja!

CARLOS BOYERO 29/02/2008

Atribuyen a aquel hombre gordo, sabio, malicioso, secreto a pesar de su exhibicionismo y transparentemente genial llamado Alfred Hitchcock este consejo para navegantes incautos: "Nunca hagáis películas con perros, ni con niños, ni con Charles Laughton". Afortunadamente, algunos artistas no le han hecho caso respecto a la problemática y heroica tarea que implica dirigir a niños, y gracias a su celo por describirnos lo que bulle en el cerebro y en el corazón de algunas criaturas memorables, aterradas, insomnes, acorraladas, supervivientes, amenazadas, manipuladoras, traumadas, rebeldes, curiosas, inquietantes, crueles, anhelantes, no amadas, no comprendidas, el cine nos ha regalado obras maestras como Los cuatrocientos golpes, Moonfleet, La noche del cazador, Viento en las velas, El espíritu de la colmena, Luna de papel, Suspense, E. T., Matar a un ruiseñor, Un mundo perfecto, El otro, Paisaje en la niebla o El chico.

  • Leer la nota completa
  • No hay comentarios: