JORDI SOLER - Barcelona - 10/03/2008
Estaría bien empezar con seis palabras. Es un inicio consecuente con la propuesta que anima a la revista electrónica Smith (www.smithmag.net), cuyo eslogan es Todos tienen una historia. Sin moverse un ápice de esta idea central, Smith promueve una batería de opciones para que sus lectores cuenten historias, y el resultado de esta propuesta es una turbamulta narrativa, profusa y confusa, que constituye el corpus de la revista.
De esta forma, los miles de lectores que tiene Smith son los mismos que los miles de individuos que la escriben, o publican en ella sus dibujos y sus fotografías; una mecánica parecida a la que opera en proyectos en continua evolución, como la Wikipedia.
Esta joya electrónica de la autosuficiencia se divide en varias secciones, que son una tentación y una excentricidad. En una de ellas, de título Mi ex, y subtítulo Vomita tus entrañas, se invita al lector, y potencial escritor, a arremeter contra esa ex pareja que le ha fastidiado la existencia. En otra, La popuLista, se trata de contar en 100 palabras algo importante, y popular, que se esté cocinando en el planeta. Merecen atención especial los diarios interactivos de un personaje que se llama Dominatrix; detrás de este sugerente nombre hay, efectivamente, una mujer cuyo oficio consiste en someter, con lujo de instrumental kinky, a una panda de masoquistas; sorprende y entusiasma la graciosa lucidez con que este personaje explica su quehacer; luego de aclarar que sus clientes no tienen derecho a tocarla, uno de sus lectores le pregunta si ha tenido sexo con alguno; Dominatrix escribe esta respuesta contundente: "Exclusivamente con mi puño". Más adelante se promociona como experta en "dilatadores eléctricos de uretra", se define como "una suerte de consejera vital", y asegura que su oficio "es más comprometido que el de una soldadora, pero bastante menos que el de un agente del servicio secreto".


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