D. BARCALA/ D. AYLLÓN - MADRID - 13/03/2008 22:40
Los viajeros sufridores del overbooking se quejan amargamente durante los meses de verano por pasar varios días a la espera en los hoteles de los alrededores del aeropuerto de Barajas (Madrid). Hacen sentadas, huelgas y rellenan los telediarios durante varios días. Mientras ellos esperan en el recibidor del hotel con el aire acondicionado; otros, con menos suerte, lo hacen en una sala sin aire limpio, con colchones en el suelo y con una higiene que deja mucho que desear. Así pasan las horas e incluso los días los extranjeros a los que se les deniega la entrada en España. Encerrados dentro de los aeropuertos españoles.
La sala de inadmitidos de los aeropuertos es un lugar oculto para todos menos para los que lo sufren. Como le ocurrió al argentino Walter Ricardo Vergara, que el pasado mes de noviembre pasó 18 horas en una de ellas y pudo esquivar los duros controles para hacer pocas y rápidas fotografías con su cámara digital. Él aparece con cara desesperada rodeado de colchones. Walter Ricardo reconoce que tuvo suerte para que no le requisaran la cámara digital con la que pudo fotografiar las literas cochambrosas del cuarto que el aeropuerto de El Prat(Barcelona) reserva para los inadmitidos.


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