ELPAIS.com/EFE - Madrid/Bogotá - 28/02/2008
"No tengo ganas de nada y creo que esto último es lo único que está bien: no tener ganas de nada". De esta forma se expresa la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace seis años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en una de las varias cartas que le envió a su marido, y a las que tuvo acceso Noticias Cuatro.
Las cartas, escritas desde un lugar de la selva "una mañana lluviosa como mi alma", muestran la desesperanza que se ha apoderado de Betancourt, que según los rehenes liberados sufre de varias enfermedades y es víctima de maltratos por parte de la guerrilla colombiana.
"Ponte en paz contigo mismo, ponte en paz conmigo", le escribe la política a su esposo, Juan Carlos Leconte, y confiesa que "estoy cansada de sufrir, de llevarlo por dentro todos los días, de decirme mentiras a mí misma y de ver que cada día es igual al infierno del anterior".
Por ese motivo, concluye: "Siento que la vida de mis niños está en stand-by, esperando a que yo salga y su sufrimiento diario hace que la muerte me parezca una opción dulce".
Betancourt fue secuestrada en febrero de 2002, cuando se dirigía a una zona recién desmilitarizada en el sur de Colombia, junto con su compañera de fórmula en la campaña electoral, Clara Rojas, liberada a principios de enero.
Leconte ha asegurado a Noticias Cuatro que confía todavía en el reencuentro y asegura que su amor sigue vivo como demuestra una línea de esas cartas: "Yo te amo como aquella noche estrellada en la Polinesia" (durante su luna de miel).
Las FARC decomisan cartas de los rehenes estadounidenses
Las cartas, escritas desde un lugar de la selva "una mañana lluviosa como mi alma", muestran la desesperanza que se ha apoderado de Betancourt, que según los rehenes liberados sufre de varias enfermedades y es víctima de maltratos por parte de la guerrilla colombiana.
"Ponte en paz contigo mismo, ponte en paz conmigo", le escribe la política a su esposo, Juan Carlos Leconte, y confiesa que "estoy cansada de sufrir, de llevarlo por dentro todos los días, de decirme mentiras a mí misma y de ver que cada día es igual al infierno del anterior".
Por ese motivo, concluye: "Siento que la vida de mis niños está en stand-by, esperando a que yo salga y su sufrimiento diario hace que la muerte me parezca una opción dulce".
Betancourt fue secuestrada en febrero de 2002, cuando se dirigía a una zona recién desmilitarizada en el sur de Colombia, junto con su compañera de fórmula en la campaña electoral, Clara Rojas, liberada a principios de enero.
Leconte ha asegurado a Noticias Cuatro que confía todavía en el reencuentro y asegura que su amor sigue vivo como demuestra una línea de esas cartas: "Yo te amo como aquella noche estrellada en la Polinesia" (durante su luna de miel).
Las FARC decomisan cartas de los rehenes estadounidenses
Las cartas, escritas desde un lugar de la selva "una mañana lluviosa como mi alma", muestran la desesperanza que se ha apoderado de Betancourt, que según los rehenes liberados sufre de varias enfermedades y es víctima de maltratos por parte de la guerrilla colombiana.
"Ponte en paz contigo mismo, ponte en paz conmigo", le escribe la política a su esposo, Juan Carlos Leconte, y confiesa que "estoy cansada de sufrir, de llevarlo por dentro todos los días, de decirme mentiras a mí misma y de ver que cada día es igual al infierno del anterior".
Por ese motivo, concluye: "Siento que la vida de mis niños está en stand-by, esperando a que yo salga y su sufrimiento diario hace que la muerte me parezca una opción dulce".
Betancourt fue secuestrada en febrero de 2002, cuando se dirigía a una zona recién desmilitarizada en el sur de Colombia, junto con su compañera de fórmula en la campaña electoral, Clara Rojas, liberada a principios de enero.
Leconte ha asegurado a Noticias Cuatro que confía todavía en el reencuentro y asegura que su amor sigue vivo como demuestra una línea de esas cartas: "Yo te amo como aquella noche estrellada en la Polinesia" (durante su luna de miel).
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